Para el Trabajo Social, la familia es una de las áreas principales de intervención, constituyéndose, como se ha dicho, en la modalidad más antigua del Trabajo Social implicado así la intervención en un sistema natural.
En la actualidad las familias tienen múltiples configuraciones y como familia está sometida a grandes presiones y demandas, mayores que en casi toda su historia. Además de sus funciones de reproducción y de socialización, aun tiene que seguir jugando un papel económico fundamental. Aparte de ser un espacio de amor, de afecto, hoy día es el único espacio de pertenencia real del ser humano y donde se vive la intimidad
A nivel metodológico un trabajador social en la intervención en la familia se caracteriza por tener un intervención puntual, individualizada y poco sistematizada la familia se ve permeada por el proceso de modernización, lo cual ha traído unos efectos en los contextos socioeconómicos (la familia se ve enfrentada a las nuevas exigencias de capacitación frente al mercado laboral), sociopolítico (centrándose demasiado en la vida privada perdiendo su papel como formadora de valores democráticos) y, socioculturales (saturación de símbolos otorgados por los medios de comunicación que no permiten identificar claramente las normas y valores de la familia)
poseer un caracter animicamente asistencial dirijido a atender las necesidades materiales de las familias mas q a promover las capacidades personales es importante q un trabajador social ofrezca su atención en calidad de experto y modelo a seguir para la familia
El crecimiento de una familia se produce por la relación de sus miembros entre sí y con otros sistemas ajenos a ella en una cadena sin fin de informaciones y retroalimentaciones. Además, está formada por diferentes subgrupos (subsistema conyugal, el filial, el parental, etc).